Diseño discográfico

Un packaging para visualizar la música

Diseñar la portada para una producción discográfica, y más aún, diseñar integralmente un disco o una colección de varios volúmenes requiere por parte del diseñador el dominio de varias competencias para ponerlas en función de un pequeño objeto. Saber ilustrar, ajustar fotografías y hacerlas dialogar armónicamente con la tipografía, diagramar información, diseñar un lettering como un logo, son tan solo algunas de ellas. También se debe manejar la mayor cantidad posible de estilos gráficos y ponerlos en función de la razón de ser de este producto comercial y cultural: la música. Se debe lograr un equilibrio estético entre las necesidades comerciales del fonograma a corto plazo y su cualidad de objeto coleccionable en el futuro.

Más de diez años de experiencia en esta área nos han permitido hermanar nuestra sensibilidad visual con la musical, mientras nuestro trabajo se ha enfocado en que al final, cuando el disco regrese de la fábrica, «se vea como suena».